| El término ‘niños índigo’ viene usándose desde hace varios años para dar nombre a aquellas nuevas almas con una esencia evolucionada de conciencia. |
Somos conscientes de que el mundo ha cambiado, rápidamente. En los últimos 100 años, el ser humano se ha visto enfrentado a un aceleramiento cada vez más vertiginoso tanto de la tecnología de la cual dispone cotidianamente, así como también del medio en el cual se ve envuelto, pasando en muy poco tiempo de un entorno muy cercano a la naturaleza, a mezclarse dentro de ciudades completamente urbanizadas, muchas de ellas superpobladas.
El gran error que persiste en la mente de muchos humanos en la actualidad, es el pensar que este desarrollo tecnológico y urbanístico es simplemente en nuestro ambiente externo, como resultado de la gran inteligencia humana que ha permitido hacernos la vida fácil y cómoda. En realidad, estos grandes avances en nuestro entorno material, corresponden a un avance en nuestra conciencia y en la forma de interactuar con el mundo que nos rodea, que se ve proyectada en lo material.
Para poder hacer frente a esta inminente realidad, la evolución (que no sólo aplica en lo material y lo genético, sino también en la conciencia) ha abierto paso a generaciones de almas que –desde la creatividad y espontaneidad– poco a poco presentan actitudes y percepciones distintas del mundo, las cuales hasta a los mismos padres les llega a sorprender (es importante este detalle pues la formación de un niño tradicionalmente está influenciada en primer lugar por los padres).

Entonces, aparte de la herencia cultural que obligatoriamente tiene una fuente externa, hay cada vez más de éstos niños índigo que presentan por ejemplo: gran poder empático e intuitivo, actitud pacífica y serena, e incluso sueños premonitorios y capacidades psíquicas como la mediumnidad.
Éstas capacidades eran frecuentemente vetadas por generaciones pasadas, y no podemos asegurar si en realidad estaban presentes en igual o mayor cantidad de seres humanos que en la actualidad, pero lo cierto es que, gracias a la facilidad de comunicación existente hoy en día, es posible corroborar que incluso entre jóvenes adultos, existe un potencial intuitivo y creativo más prominente y también más recurrido que en tales viejas generaciones.
Pero, para manejar con más claridad este fenómeno, describiré lo que es un niño índigo y sus clasificaciones.
Origen del término
Este nombre surgió gracias a clarividentes como Nancy Tappe, que a partir de finales de los 60’s e inicios de los 70’s, empezaron a vislumbrar en los niños pequeños un color índigo en su aura (entiéndase al color índigo o añil como un azul violeta). Esta nueva ola de seres con vibración distinta sincronizó con el boom del rock-pop y la era hippie, durante la cual la sociedad, especialmente la juventud, empezó a rebelarse contra los patrones establecidos por tantas generaciones.
Entonces, estos videntes de aura, siendo capaces de ver esta radiancia especial en estos niños, empezaron a notar diferencias de actitud y comportamiento entre estos seres y aquellos que no la presenciaban. Solían destacarse ser más reservados, muy astutos y creativos para diversos tipos de problemas y/o con una capacidad sobresaliente para desarrollar empatía, de la mano con una poderosa intuición.
Cabe destacar que una de las peculiaridades principales de los niños índigo es que vienen preparados para un mundo nuevo, con una configuración nueva de la percepción del mundo y que por ende, los casos de niños sensibles pero aislados se debe en parte a que su dimensión material o más densa de su ser no encontraba o encuentra un ambiente en el cual se sienta comprendido y adaptable. Debido a esto, algunos niños índigo deben enfrentarse al desafío de materializar esta nueva realidad armónicamente en la Tierra y mientras no logren ‘aterrizar’ completamente, se verán alejados de su propósito y esquivos a la realidad.

Aunque se ha llegado a categorizar los niños índigo, la gran mayoría comparten lo siguiente:
- Pequeños sabios: a estos niños prácticamente no necesitas decirle que hacer. El es capaz de guiarse a sí mismo e intuir respuestas a sus problemas. Incluso dicen que es recomendable tratarlo como un adulto normal.
- Muy intuitivos y empáticos: Si hay alguien a quien sea difícil lograr mentir es a esta generación, pues tienen un gran poder intuitivo al que poco se escapará. Ahora, si te mantienes mintiendo y te cierras ante él, éste se aislará y/o se hará el loco como si no se diera cuenta que percibe tales señales emocionales.
- Conciencia planetaria despierta: Comparten una conciencia ecológica y facilidad par entender la posición de otra persona. Estarán más inclinados al respeto por los animales y de pequeños podrán tener sueños (metas) dirigidas a sanar o reestablecer el equilibrio en el mundo. Si en su niñez temprana fueron así pero luego crecen con actitudes completamente contrarias (siendo violentos con animales o personas, por ejemplo), es porque se vieron frustrados.
- Príncipes y princesas: Dicen que ser el hijo único favorece una mayor atención por parte de los padres y que el hijo pueda llegar a creer que el mundo le sirve. Sin embargo, no sólo los primogénitos presentan éstas características de niños índigo o nacieron en medio de familias ricas, y aún así se sienten prósperos, pues son conscientes del poder de atracción de su mente y su alma elevada.
- La culpa no sirve para reprenderlos: Es muy típico de la era anterior la dureza de carácter para con los niños, y la manipulación a través de la culpa. Pero esta nueva generación sabe que la culpa es un veneno para el alma y vienen fortalecidos contra ésta, pues saben que su misión en esta venida al mundo no es inspirar a través de tal energía.
- Incomprendidos y rebeldes: Esto es lo más distintivo y quizá la parte más difícil de entender por las generaciones previas. El mundo se encuentra frente a cambios gigantescos y la mayoría de los que se mantienen sufriendo es porque no encuentran cómo adaptarse a este nuevo contexto. Pero estos niños si, sólo que tal realidad puede ser tan contrastante de lo que ha venido siendo durante siglos, que la maestría de ser padres de estas criaturas implica una escucha activa y comprensiva, pues en su intuición está la llave para trascender con el menor sufrimiento posible esta transformación.
Tipos de niños índigo
La autora Nancy Tappe, pionera en el desarrollo de este tema, categorizó a los niños índigo en cuatro ramas. Una persona no debe ser exclusivamente de un tipo (la idea es orientar, no etiquetar), pues seguramente encontrará uno principal y compartirá rasgos de otro.
- Humanista: Es considerado el tipo de niño índigo más esparcido y común, caracterizado por una gran facilidad para el contacto e interacción social sobre distintos temas, si bien seguramente irán enfocados en el despertar de la conciencia y la emancipación de la sociedad de los patrones obsoletos de la era anterior.
- Artista: Estos son los niños ‘superdotados’ en las ramas artísticas o en actividades donde se exija creatividad. A muy corta edad pueden tener gran soltura musical o realizasrte un dibujo/pintura extraordinario. Son personas que difícilmente sentirán que hacen algo erróneo pues si su vida es arte, su accionar no es bueno o malo, sino una expresión plena de su ser. Pueden ser reacios a la disciplina, sin embargo es un desafío que los hará fortalecerse a sí mismos. Ahora, las instrucciones ante las cuales se haga ‘discípulo’ tienen que estar acordes con su nueva conciencia, sin forzarse a obedecer a patrones que sienten que no concuerdan con él.
- Conceptual: Estos son los tipos que les gusta estudiar o que demuestran facilidad para enfocarse en un objetivo o situación. Son calculadores, disciplinados y debes respetar dichos espacios. Pueden verse muy atraídos a los cálculos y a la tecnología, especialmente a los videojuegos. La diferencia con otros niños es que tiene ideas propias y muestra gran madurez, aunque debe cuidarse del excesivo aislamiento social y cuidar su salud emocional, abriendo espacios para interactuar con sus queridos.
- Catalizador: Este es el menos frecuente pero el más distinguido entre los 4 tipos. Es aquél filósofo y maestro de la conciencia directamente consciente de este contraste de las eras y de la dirección que el rumbo está tomando. Estando despiertos, son tremendos visionarios y deberán estar luchando por sueños relacionados al despertar de una nueva conciencia para la humanidad, aunque esto le pueda parecer locura a la gran mayoría de los que lo rodean. Presentan el desafío de muy probablemente convertirse en grandes líderes revolucionarios en su adultez, que deba afrontar con la resistencia al cambio de millones de personas para cumplir su sueño, y el sueño del mundo.
En un próximo post comentaremos temas afines como la manera correcta de tratar con estos niños, opiniones de la psicología con respecto al tema, abordaje terapéutico de los mismos y por último, que ha pasado con los índigos ya adultos, cómo se desenvuelven hoy en día y lo que deberían empezar a hacer para ayudar a dar encaje a este Nuevo Mundo que todas las almas -en el fondo de cada quien- esperan.

